Ruta cultural del Club de Historia de Puçol a Mirambel-Iglesuela del Cid-Cantavieja 28/03/2026
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El Club de Historia de Puçol ha tenido la oportunidad de realizar un precioso viaje cultural por tierras del Maestrazgo, visitando los pueblos de Mirambel, La Iglesuela del Cid y Cantavieja. Ha sido una jornada muy especial en la que, además de descubrir lugares llenos de historia, hemos compartido buenos momentos entre amigos unidos por la curiosidad y el amor por nuestro pasado.
Pasear por las calles silenciosas de Mirambel, contemplar los palacios y rincones de La Iglesuela del Cid o asomarnos a los impresionantes paisajes que rodean Cantavieja nos hizo sentir cómo la historia sigue viva en cada piedra y en cada plaza. Son pueblos que conservan un encanto auténtico y que nos recuerdan la riqueza cultural de nuestras tierras.
Más allá de los monumentos y de las explicaciones históricas, el viaje ha sido también una experiencia humana muy bonita: conversación, aprendizaje compartido y el placer de descubrir juntos lugares que nos transportan a otros tiempos.
Un día para recordar y para seguir despertando el interés por la historia que tanto nos une.
Mirambel
Es uno de los pueblos medievales mejor conservados de España. Está situado en la comarca del Maestrazgo, en la provincia de Teruel, dentro de la comunidad de Aragón.
Mirambel parece detenido en el tiempo.
Su casco histórico está rodeado por murallas medievales y conserva:
- calles estrechas de piedra
- casas señoriales con escudos
- portales y murallas antiguas
- conventos y edificios históricos
Por su gran valor histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.
Uno de los lugares más fotografiados es la Puerta de las Monjas.
Es una puerta medieval con galerías cerradas de madera que pertenecían al antiguo convento. Es una imagen muy característica del pueblo.
Mirambel es pequeño pueblo (poco más de 100 habitantes), muy tranquilo y con un ambiente rural muy auténtico. Pasear por él es como recorrer un pueblo del siglo XV.
Está rodeado de montañas, campos y naturaleza del Maestrazgo, una zona conocida por su paisaje salvaje y poco masificado.
En Mirambel se rodaron escenas de la película Tierra y Libertad, del director Ken Loach, sobre la Guerra Civil española.
Los sitios que la gente visita:
- pasear por el recinto amurallado
- ver sus portales medievales
- visitar la iglesia y el antiguo convento
- disfrutar del silencio y del paisaje del Maestrazgo
Mucha gente lo considera uno de los pueblos más bonitos de Aragón.
Durante las Guerras Carlistas, el pequeño pueblo de Mirambel vivió episodios muy intensos porque toda la zona del Maestrazgo fue uno de los centros del conflicto.
Uno de los personajes más importantes de aquellas guerras fue el general carlista
Ramón Cabrera, apodado “El Tigre del Maestrazgo”.
Cabrera utilizó varios pueblos del Maestrazgo como base militar, y Mirambel llegó a servir durante un tiempo como lugar estratégico para sus tropas.
Como el pueblo ya tenía murallas medievales, era fácil defenderlo. Durante la guerra:
- se reforzaron las puertas de entrada
- se colocaron puestos de vigilancia en las murallas
- las calles estrechas servían para defenderse en caso de ataque
Los vecinos vivían prácticamente en una plaza fortificada.
Se cuenta que en una ocasión las tropas liberales se acercaban al pueblo, y los carlistas prepararon la defensa esperando un asalto.
Pero al ver desde lejos las murallas bien defendidas y el terreno difícil, las tropas enemigas decidieron no atacar directamente Mirambel y rodearon la zona.
Gracias a eso, gran parte del pueblo medieval no fue destruido, algo que sí ocurrió en muchos otros pueblos durante aquellas guerras.
Ese hecho tuvo una consecuencia muy curiosa:
Mirambel conservó casi intacto su aspecto medieval, lo que hoy permite pasear por calles que prácticamente no han cambiado desde hace siglos.
Por eso actualmente es considerado uno de los pueblos medievales mejor conservados de España.
Ahora expongo las fotos de Mirambel:
Iglesuela del Cid
Es uno de los pueblos más históricos y monumentales de la comarca del Maestrazgo, en la provincia de Teruel. Su historia se remonta a muchos siglos atrás y está muy ligada a la frontera entre cristianos y musulmanes durante la Edad Media.
El lugar
estuvo habitado desde tiempos antiguos, pero el pueblo comenzó a desarrollarse
sobre todo tras la Reconquista cristiana en el siglo XIII.
El nombre “del Cid” se añadió por la tradición que relaciona la zona con el paso del famoso caballero medieval Rodrigo Díaz de Vivar, aunque no hay pruebas totalmente seguras de que viviera allí. Aun así, su figura quedó asociada al territorio.
Después de
la conquista cristiana, el territorio pasó a manos de la Orden del Temple,
una orden militar y religiosa muy poderosa en la Edad Media.
Los
templarios organizaron el territorio, fortificaron la zona y ayudaron a crear
el pueblo medieval.
Cuando la orden fue disuelta en el siglo XIV, las tierras pasaron a la Orden de San Juan de Jerusalén, que continuó administrando el lugar durante siglos.
Entre los
siglos XVI y XVII, La Iglesuela del Cid vivió una época de prosperidad. Muchas
familias nobles y comerciantes construyeron:
- palacios renacentistas
- casas señoriales con escudos
- edificios religiosos
importantes
Por eso hoy el pueblo conserva un casco histórico muy monumental, uno de los más interesantes de Aragón.
Entre los
edificios más conocidos están:
- la Casa Matutano-Daudén,
un palacio renacentista muy elegante
- la Iglesia de la
Purificación
- el antiguo hospital de pobres y varias casas nobles
Hoy La
Iglesuela del Cid es considerado uno de los pueblos medievales mejor
conservados del Maestrazgo, parecido a su vecino Mirambel.
Caminar por sus calles de piedra da la sensación de retroceder varios siglos.
Hay una historia muy curiosa del pueblo:
La leyenda de un túnel secreto templario que supuestamente existe bajo La Iglesuela del Cid.
En La Iglesuela del Cid existe una antigua leyenda relacionada con los caballeros templarios de la Orden del Temple, que gobernaron la zona durante parte de la Edad Media.
Según la
tradición popular del pueblo, los templarios habrían construido un túnel
subterráneo secreto bajo el casco antiguo.
Este túnel,
según cuentan los vecinos desde hace generaciones, conectaría varios
edificios importantes del pueblo, entre ellos:
- la Iglesia de la
Purificación
- algunas casas nobles
medievales
- antiguas dependencias donde vivían o se reunían los templarios
La leyenda
dice que tenía varias funciones:
- escapar en caso de ataque
- transportar objetos o
documentos importantes sin ser vistos
- proteger tesoros o reliquias
de la orden
Hay quien incluso asegura que los templarios ocultaron riquezas o documentos secretos en algún punto de esos pasadizos.
Algunos
habitantes mayores del pueblo contaban que en antiguas reformas de casas
aparecieron galerías o huecos bajo el suelo, lo que alimentó la historia
del túnel.
Sin embargo, nunca se ha encontrado una prueba clara de que exista un túnel largo que recorra todo el pueblo.
Los historiadores
creen que probablemente sí existieron bodegas, pasadizos cortos o almacenes
subterráneos, algo bastante común en pueblos medievales, pero no hay
evidencia de un gran túnel templario como dice la leyenda.
Aun así, la
historia sigue siendo parte del encanto de La Iglesuela del Cid y del
misterioso pasado del Maestrazgo.
En la fachada o en una de las paredes de la Iglesia de la Purificación, hay una cabeza esculpida en piedra que llama mucho la atención a los visitantes. Su significado no es totalmente seguro, pero existen varias interpretaciones históricas.
Una explicación bastante extendida es que podría representar la cabeza de un condenado o de un enemigo.
En la Edad Media era relativamente frecuente colocar cabezas esculpidas o símbolos macabros en edificios para recordar:
- el castigo a los delincuentes
- la justicia del poder local
- o una advertencia a quienes rompieran las normas
Era una manera simbólica de decir: “la ley se cumple aquí”.
En la arquitectura medieval se colocaban a veces caras o cabezas humanas en muros o portadas para:
- ahuyentar el mal
- proteger el edificio
- representar fuerzas que vigilan el lugar
Es una tradición muy antigua que ya existía en el arte románico y gótico.
Algunas tradiciones locales cuentan que podría recordar un episodio violento del pasado, como ejecuciones o conflictos en la zona, aunque no hay documentos que lo confirmen con seguridad.
La cabeza esculpida es uno de los pequeños misterios del patrimonio del Maestrazgo. Probablemente sea:
- un símbolo de advertencia medieval,
- o una figura protectora colocada en el muro.
Este tipo de detalles son bastante comunes en pueblos históricos del Maestrazgo, donde muchas piedras todavía guardan historias y tradiciones antiguas.
A continuación expongo las fotos:
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| La cabeza Incrustada en la pared de la Iglesia de la Purificación. |
Cantavieja
Es uno de los pueblos más importantes e históricos de la comarca del Maestrazgo, en la provincia de Teruel. Está situado sobre una meseta rocosa elevada, rodeada de barrancos, lo que le da un aspecto espectacular y muy defensivo.
Cantavieja
ha sido un lugar estratégico desde la Edad Media. Su nombre podría venir de “canta
vieja” o “peña vieja”, relacionado con la roca sobre la que se levanta el
pueblo.
Tras la
reconquista cristiana en el siglo XIII, la zona fue entregada a la Orden del
Temple, que organizó el territorio y fortificó el lugar.
Cuando los templarios desaparecieron, el control pasó a la Orden de San Juan de Jerusalén, que gobernó la zona durante siglos.
Cantavieja
tuvo un papel muy importante durante las Guerras Carlistas.
El general
carlista Ramón Cabrera, conocido como “El Tigre del Maestrazgo”,
estableció aquí su cuartel general.
Durante un tiempo Cantavieja fue prácticamente la capital del territorio carlista, desde donde se organizaban operaciones militares en toda la región.
El pueblo
conserva un centro histórico muy bien preservado, con:
- la Plaza Mayor de Cantavieja,
una plaza porticada muy elegante
- la Iglesia de la Asunción de
Cantavieja, de estilo barroco
- casas nobles con escudos
- calles empedradas medievales
Todo ello hace que Cantavieja sea considerado uno de los pueblos más monumentales del Maestrazgo.
El pueblo
está rodeado de montañas, barrancos profundos y campos abiertos, lo que
crea uno de los paisajes más impresionantes del interior de Aragón.
Por eso hoy
es un destino muy apreciado para:
- turismo rural
- senderismo
- rutas por los pueblos
medievales del Maestrazgo
Desde algunos miradores de Cantavieja se ven barrancos de más de 100 metros de profundidad, lo que explica por qué el pueblo era tan difícil de conquistar en tiempos de guerra.
La historia del dramático asedio que sufrió Cantavieja en 1840, uno de los episodios más duros de las guerras carlistas. Es una historia muy impactante.
El episodio más dramático de la historia de Cantavieja ocurrió durante las Primera Guerra Carlista, cuando el pueblo fue sitiado en 1840 por el ejército liberal.
En aquellos
años, Cantavieja era el centro del territorio controlado por el general
carlista
Ramón Cabrera, conocido como “El Tigre del Maestrazgo”.
Desde allí organizaba su ejército y administraba gran parte del Maestrazgo. Por su posición elevada y sus barrancos, el pueblo era una fortaleza natural muy difícil de conquistar.
En 1840 el
gobierno liberal decidió acabar con el dominio carlista en la zona. El ejército
fue dirigido por el general
Baldomero Espartero, uno de los militares más importantes del bando
liberal.
Sus tropas
avanzaron por el Maestrazgo conquistando pueblos hasta llegar a Cantavieja.
El ejército liberal rodeó completamente la localidad y comenzó un duro asedio:
- colocaron artillería en las
alturas cercanas
- bombardearon las murallas y las
casas
- cortaron suministros y
comunicaciones
Durante semanas el pueblo sufrió cañonazos, escasez de comida y destrucción de edificios.
Finalmente,
ante la presión militar y el avance liberal en toda la región, las fuerzas
carlistas abandonaron Cantavieja.
El ejército
de Espartero ocupó el pueblo, lo que supuso un golpe decisivo para el
poder de Cabrera en el Maestrazgo.
Poco después, el general Cabrera se retiró hacia Cataluña y más tarde al exilio, marcando el final de la guerra en esta región.
El asedio
dejó daños importantes, pero el casco histórico de Cantavieja logró conservar
gran parte de su arquitectura.
Hoy, cuando
se pasea por el pueblo, todavía se recuerda ese episodio como uno de los
momentos más duros de su historia.
Ahora expongo las fotos:
Ya por último el recorrido que nos deja recuerdos muy agradables y, sobre todo, el deseo de seguir explorando y conociendo la historia de tantos lugares que aún nos esperan.
Hasta la próxima.
Joaquín Ponce.
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